El ministro de Defensa de Rusia llegó a Pyongyang el 26 de abril de 2026 portando condecoraciones militares — medallas para los soldados norcoreanos caídos combatiendo en una guerra europea. Esa imagen, más que cualquier declaración diplomática, ilustra hasta qué punto la relación entre Rusia y Corea del Norte se ha alejado de su punto de partida durante la Guerra Fría.
Andrey Belousov se reunió con Kim Jong Un el 26 de abril en conversaciones que ambos gobiernos describieron como centradas en la cooperación militar estratégica a largo plazo. Las dos partes acordaron formalizar su asociación con un plan integral de cinco años que abarca el período 2027–2031, que será firmado más adelante en 2026. Belousov entregó las medallas en un complejo memorial recién inaugurado en Pyongyang en honor a los soldados norcoreanos caídos apoyando el esfuerzo bélico de Rusia en Ucrania — la primera vez que Rusia reconoce públicamente las bajas de la RPDC en el conflicto en una ceremonia oficial de Estado.
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