La última vez que un canciller iraní voló a Moscú presionado por Washington, la visita aceleró un conflicto por delegación que duró años. La llegada de Abbas Araghchi a la capital rusa el 27 de abril de 2026 tiene un peso similar. El proceso de alto al fuego de Islamabad se ha desmoronado de facto. El bloqueo naval estadounidense está en su tercera semana. E Irán busca al único socio externo con la voluntad y los medios para hacer frente a la presión estadounidense.
Araghchi partió de Islamabad el 26 de abril tras el fracaso de la tercera ronda de conversaciones de alto al fuego entre Irán y EE.UU. mediadas por Pakistán. El presidente Trump había cancelado el viaje de la delegación estadounidense el día anterior, afirmando que se negaba a permitir que el enviado especial Steve Witkoff realizara un "vuelo de 18 horas" para negociar con un liderazgo iraní al que describió como demasiado caótico. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, respondió que "no está previsto ningún encuentro entre Irán y EE.UU." El intercambio marcó el fin de facto del marco de Islamabad, al menos por ahora.
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