El petróleo se desplomó un 11,45 por ciento el 18 de abril de 2026, su mayor caída en un solo día en meses, después de que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declarara el Estrecho de Ormuz "completamente abierto" a los buques comerciales durante el período de alto el fuego. El crudo estadounidense cerró a 83,85 dólares por barril, su nivel más bajo desde el 10 de marzo de 2026. En Las Vegas, el presidente Donald Trump dijo a la audiencia de un mitin de Turning Point que "observaran lo que ocurre en los próximos días" y, al mismo tiempo, afirmó que el bloqueo naval estadounidense "permanecerá en plena vigencia" hasta que se firme un acuerdo de paz formal.
La brecha entre esas dos posiciones —Irán reabriendo unilateralmente el Estrecho mientras Estados Unidos mantiene la interdicción militar— definió la situación diplomática el 18 de abril e ilustró cuán distantes siguen ambas partes pese al optimismo público de Washington.
La declaración de Araghchi no alteró la posición legal ni militar de Irán. Teherán ha mantenido sistemáticamente que el Estrecho es una vía fluvial internacional soberana y que cualquier interferencia naval estadounidense con el transporte marítimo comercial constituye un acto de agresión. Declarar el Estrecho "abierto" fue, en parte, una maniobra de relaciones públicas: una señal para los socios comerciales asiáticos y la coalición de 40 naciones de que Irán no es la parte que impide el comercio, sino Estados Unidos.