El alto el fuego que duró 32 horas sobre el papel fue violado más de 4.270 veces en la práctica — por ambas partes, si se suman las cifras publicadas por ambas naciones. Ese recuento, publicado en la mañana del 12 de abril de 2026, ofrece una imagen más precisa del estado de la guerra entre Rusia y Ucrania que cualquier comunicado diplomático: los combates no se detuvieron, la tregua de Pascua fue un teatro, y el conflicto se asienta en una fase de desgaste que está agotando a Rusia más rápido de lo que la postura pública del Kremlin admite.
El presidente Vladímir Putin anunció el alto el fuego de 32 horas el 10 de abril de 2026, en vigor desde las 4:00 PM hora local del Sábado Santo Ortodoxo hasta la medianoche del Domingo de Pascua. El presidente Volodímir Zelenski lo aceptó. Ambos lados intercambiaron 175 prisioneros de guerra el 11 de abril — 350 en total — el único resultado concreto de un gesto diplomático que en lo demás resultó vacío.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania contabilizaron 2.299 violaciones rusas antes de las 7:00 AM del 12 de abril: 28 acciones de asalto, 479 bombardeos de artillería, 747 ataques con drones y 1.045 impactos de drones FPV. El Ministerio de Defensa de Rusia respondió con 1.971 violaciones ucranianas durante el mismo período — 258 disparos de artillería y tanques, 1.329 ataques con drones FPV, 375 lanzamientos de munición. Ninguna de las dos cifras es verificable de forma independiente. La magnitud de ambos recuentos apunta a la misma conclusión: el alto el fuego se respetó solo de nombre.