Rusia lanzó 442 drones y un misil aerobalístico Kinzhal en un ataque coordinado nocturno contra Ucrania en la noche del 29 al 30 de marzo de 2026 —uno de los mayores ataques masivos con drones de la guerra— según el Mando de la Fuerza Aérea de Ucrania, que informó haber interceptado la mayoría de las municiones tipo Shahed. Funcionarios ucranianos confirmaron daños en edificios residenciales en Járkov e infraestructuras en Zaporiyia, mientras Kiev reportó que no hubo impactos directos en instalaciones energéticas críticas.
Ucrania contraatacó en la mañana del 30 de marzo. Imágenes de drones difundidas por blogueros militares ucranianos mostraron humo elevándose desde la planta química KuibyshevAzot en Tolyatti, una ciudad de 690.000 habitantes en el óblast de Samara de Rusia, a aproximadamente 900 kilómetros de la frontera ucraniana. KuibyshevAzot es uno de los mayores productores de amoníaco y fertilizantes nitrogenados de Rusia, con una capacidad anual de aproximadamente 1,2 millones de toneladas. Los funcionarios ucranianos no reivindicaron formalmente el ataque, lo cual es práctica habitual en operaciones en lo profundo del territorio ruso, pero analistas independientes y el primer ministro finlandés Petteri Orpo —tras el accidente de un dron ucraniano en Finlandia el 29 de marzo— confirmaron el alcance geográfico creciente de las operaciones de ataque ucranianas.