La Casa Blanca publicó el 20 de marzo de 2026 su documento de política tecnológica más ambicioso en años: un "Marco Nacional de Política para la Inteligencia Artificial" de seis pilares que, de convertirse en ley, transformaría la forma en que cada empresa en Estados Unidos desarrolla, implementa y se beneficia de la IA. La disposición más controvertida del marco —una preemción federal de todas las leyes estatales de IA— eliminaría de un solo golpe el creciente mosaico de 50 regímenes regulatorios diferentes.
La administración del presidente Trump presentó el documento como un intento de consolidar el liderazgo estadounidense en inteligencia artificial en un momento en que China invierte a un ritmo récord. "Estados Unidos no perderá esta carrera por culpa del autosabotaje regulatorio", declaró un alto funcionario de la Casa Blanca a CNBC. Pero el marco aún no es ley; representa legislación propuesta que el Congreso debe negociar, y Bloomberg informa que legisladores de ambos partidos ya están manifestando importantes reservas.
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