El presidente Donald Trump declaró el 15 de abril de 2026 que la guerra de seis semanas con Irán estaba "muy cerca de terminar", aun cuando la Marina de EE. UU. mantenía un bloqueo total de los puertos iraníes y funcionarios del Pentágono confirmaban que las fuerzas estadounidenses habían rechazado 10 buques comerciales desde que la operación comenzó el lunes.
El Mando Central de EE. UU. señaló que su cordón naval "ha sido completamente implementado", deteniendo todo el comercio marítimo con Irán. La Compañía Nacional Petroquímica de Teherán suspendió las exportaciones de todos los productos petroquímicos "hasta nuevo aviso" el 15 de abril, citando los daños causados por los ataques aéreos estadounidenses-israelíes entre el 28 de febrero y el 8 de abril de 2026 y las interrupciones en la programación de buques cisterna provocadas por el bloqueo. La suspensión amenaza con unos 2.400 millones de dólares en ingresos mensuales, según las estadísticas comerciales de 2025 del Banco Central de Irán, dinero que históricamente ha financiado los subsidios internos de combustible y las adquisiciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
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