Con el Brent rondando los 100 dólares por barril y las rutas de navegación mundial en caos, el presidente Donald Trump anunció el viernes que extiende su plazo para que Irán reabra el Estrecho de Hormuz por diez días —del 27 de marzo al 6 de abril de 2026—. La medida, confirmada por altos funcionarios de la administración, llegó junto con informes de que un marco de paz de 15 puntos había sido transmitido discretamente a Teherán a través de canales diplomáticos paquistaníes.
La extensión marca un cambio notable de tono por parte de una Casa Blanca que apenas semanas atrás alardeaba de la rapidez de su campaña militar. Desde que los ataques conjuntos de EE. UU. e Israel comenzaron el 28 de febrero —ataques que supuestamente mataron al Líder Supremo Alí Jamenei—, la administración ha enfrentado una creciente presión de los mercados financieros, los aliados europeos y una coalición doméstica en expansión que exige el fin del conflicto.
La elección de Pakistán como intermediario es diplomáticamente significativa. Islamabad ha mantenido relaciones de canal trasero tanto con Washington como con Teherán y se ha posicionado como un mediador neutral desde que comenzó el conflicto. NPR informó que el marco de paz, aunque no ha sido divulgado públicamente, incluye disposiciones que abordan el programa nuclear de Irán, el alivio de las sanciones y un calendario de retirada militar por fases. Si Teherán se involucrará sigue siendo incierto: el gobierno interino de Irán ha rechazado hasta ahora las negociaciones directas, y los bombardeos intensos sobre Teherán continuaban el viernes por la mañana.