El día 25 de la guerra estadounidense-israelí contra Irán produjo su contradicción diplomática más aguda hasta ahora: el presidente Trump declaró a los periodistas que Estados Unidos e Irán se encuentran en negociaciones de paz activas «ahora mismo», afirmando que Teherán «quiere llegar a un acuerdo desesperadamente» — y el Consejo de la Guardia Revolucionaria de Irán respondió en cuestión de horas, calificando a Trump de «presidente estadounidense engañoso» y sus declaraciones de «noticias falsas» y «una gran mentira». Las señales públicas simultáneas de ambas partes están generando una confusión real entre los gobiernos aliados, los mercados financieros y los más de 2.000 civiles ya fallecidos en el conflicto.
Trump, hablando con periodistas el 24 de marzo, dijo que Irán había enviado a Estados Unidos «un premio muy significativo» como gesto de buena fe, pero se negó a precisar en qué consistía. Describió la pausa de cinco días en los ataques planeados contra las plantas eléctricas iraníes — anunciada a principios de esta semana — como prueba de que las conversaciones eran «buenas y productivas». También reconoció que el secretario de Defensa Pete Hegseth estaba «bastante decepcionado» con la prórroga del alto el fuego, añadiendo que «Pete no quería que se llegara a un acuerdo». El índice de aprobación de Trump ha caído al 36% en la encuesta más reciente de Reuters/Ipsos — el más bajo de su segundo mandato — impulsado por el aumento de los precios al consumidor y la oposición mayoritaria de la opinión pública a la guerra con Irán.
Continue reading to see the full article