El cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional superó la marca de las seis semanas el viernes por la mañana sin que se vislumbre una solución — y el momento no podría ser peor para los viajeros estadounidenses. Las tasas de ausentismo de los agentes de la TSA alcanzaron el 11,83% el jueves, lo que se traduce en más de 3.450 agentes ausentes de los puntos de control, mientras el auge de viajes de la Semana Santa choca de frente con un impasse de financiamiento federal que ha paralizado Washington.
Ante una crisis aeroportuaria en escalada, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva el viernes instruyendo al DHS a reactivar el pago de los agentes de la TSA, con el departamento indicando que los trabajadores podrían recibir sus cheques de pago "tan pronto como el lunes". La medida ofrece alivio inmediato para la agotada plantilla de la agencia, pero no hace nada para resolver el impasse legislativo subyacente que originó la crisis.
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